Descubierto en 1965, el aspartamo es un edulcorante bajo en calorías que es aproximadamente 200 veces más dulce que la sacarosa. El aspartamo es único entre los edulcorantes bajos en calorías en que es completamente descompuesto por el cuerpo en sus componentes –los aminoácidos, ácido aspártico y fenilalanina, y una pequeña cantidad de metanol. Estos componentes se encuentran en cantidades mucho mayores en los alimentos comunes, tales como carne, leche, frutas y verduras, y son utilizados por el cuerpo de las mismas maneras tanto si provienen del aspartamo como si provienen de alimentos comunes.

El aspartamo es uno de los ingredientes alimentarios que más rigurosamente se han estudiado jamás, con más de 200 estudios científicos que respaldan su seguridad. Además de la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) de los EE.UU., el Comité Conjunto de Expertos en Aditivos Alimentarios (Joint Expert Committee on Food Additives, JECFA) de la Organización Mundial de la Salud y la Organización de Alimentos y Agricultura, el Comité Científico sobre la Alimentación (Scientific Committee for Food, SCF) de la Unión Europea y las agencias reguladoras de más de 100 países han examinado el aspartamo y han comprobado que es seguro para el uso.

Los estudios de consumo demuestran que los alimentos y las bebidas bajos en calorías y reducidos en calorías se han convertido en parte del estilo de vida de millones de hombres y mujeres que quieren mantener una mejor salud general, controlar su peso o simplemente disfrutar de los muchos productos bajos en calorías o reducidos en calorías que se encuentran disponibles. En la actualidad, el aspartamo se encuentra en más de 6,000 productos y es consumido por más de 200 millones de personas alrededor del mundo.